
El insomnio suele estar ligado a una mente hiperactiva que dificulta desconectarse y descansar. La psicóloga Roser Gort, experta en sueño, explica que uno de los principales problemas es que el cerebro no asocia la cama solo con dormir.
Muchas personas usan la cama para actividades como ver televisión, usar el móvil o leer, lo que genera sobreestimulación y mantiene la mente en alerta. Por eso, Gort recomienda reservar la cama exclusivamente para dormir, creando un ambiente relajante con luces tenues y cálidas que no estén por encima de la línea de visión.
Cuando no llega el sueño, aconseja salir de la cama y trasladar la actividad mental a otro lugar, por ejemplo, leyendo o escuchando música suave, siempre evitando dispositivos electrónicos. Solo se debe volver a la cama cuando regrese la sensación de sueño. Este proceso puede repetirse para reentrenar al cerebro y cuerpo a desconectarse progresivamente.
El problema es común en adultos que transforman la cama en espacio multifuncional, lo que impide que el cerebro entienda que debe pasar de la actividad al descanso. Romper este ciclo es clave para lograr un sueño profundo y reparador.
