
Chile abrió oficialmente la carrera presidencial con un escenario marcado por la polarización política. Ocho candidatos inscribieron sus postulaciones para competir en las elecciones del 16 de noviembre, en las que se definirá al sucesor del presidente izquierdista Gabriel Boric.
El ultraderechista José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, formalizó su candidatura en un acto en el norte del país. Por su parte, la comunista Jeannette Jara, exministra y ganadora de las primarias de la centroizquierda, se posiciona como su principal contrincante. Ambos encabezan las encuestas, que revelan una estrecha disputa entre polos ideológicos opuestos.
En tercer lugar se perfilan la exalcaldesa derechista Evelyn Matthei y el economista Franco Parisi, a quien críticos señalan de populista. Según analistas, esta elección representa un cambio en el foco de las preocupaciones ciudadanas. Mientras en 2021 Boric derrotó a Kast con un discurso centrado en la reforma social, hoy la seguridad aparece como la principal demanda.
El proceso electoral se da tras el fracaso de dos intentos de reemplazar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet. El primero, liderado por la izquierda, fue rechazado en referéndum; el segundo, conducido por la derecha, también naufragó. El Servicio Electoral (Servel) tiene plazo hasta el 31 de agosto para validar las candidaturas que buscarán llegar a La Moneda.
