
Más del 50% de los niños menores de cinco años evaluados recientemente en Um Baru, localidad situada en Darfur Norte, Sudán, sufren desnutrición aguda, según alertó este martes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). La cifra triplica el umbral de emergencia establecido por la Organización Mundial de la Salud y representa una de las tasas más elevadas jamás registradas en encuestas nutricionales de este tipo.
El organismo explicó que la situación refleja un deterioro extremo de las condiciones de vida de la población infantil, agravado por el conflicto armado, los desplazamientos forzados, la inseguridad alimentaria y el colapso de los servicios básicos. Um Baru alberga a miles de familias desplazadas que dependen casi exclusivamente de la ayuda humanitaria para sobrevivir.
UNICEF advirtió que la desnutrición aguda severa aumenta significativamente el riesgo de mortalidad infantil y tiene consecuencias irreversibles para el desarrollo físico y cognitivo de los niños. Además, alertó que el acceso limitado a agua potable, atención sanitaria y alimentos nutritivos incrementa la vulnerabilidad frente a enfermedades prevenibles.
La agencia de la ONU señaló que las restricciones de acceso y la inseguridad dificultan la entrega de asistencia, mientras que la falta de financiación amenaza con interrumpir programas esenciales de nutrición y salud. En este contexto, pidió a la comunidad internacional intensificar de manera urgente el apoyo financiero y logístico para evitar una catástrofe humanitaria mayor.
UNICEF reiteró que, sin una respuesta inmediata y sostenida, miles de niños en Darfur Norte seguirán enfrentando un riesgo extremo de desnutrición, enfermedad y muerte, en una de las crisis humanitarias más graves del mundo actual.
