
La tensión en Medio Oriente escaló drásticamente tras una ofensiva israelí contra instalaciones nucleares y militares en territorio iraní. El ataque ocurrió en la madrugada del viernes y fue confirmado por un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), quien aseguró que se trató de una operación “preventiva, precisa y combinada”.
El vocero militar explicó que la acción respondió a la “continua agresión del régimen iraní contra Israel”, y aseguró que varios objetivos críticos fueron impactados, entre ellos instalaciones relacionadas con el programa nuclear iraní. Decenas de aviones de combate israelíes participaron en esta primera etapa de la operación.
En respuesta, Irán lanzó más de 100 drones hacia territorio israelí. La mayoría fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea, aunque las autoridades aún no han detallado si hubo daños o víctimas.
“Hoy, Irán está más cerca que nunca de obtener un arma nuclear. Las armas de destrucción masiva en manos del régimen iraní representan una amenaza existencial para el Estado de Israel y una amenaza significativa para el resto del mundo”, declaró el portavoz.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo del conflicto, ante el riesgo de una escalada regional con consecuencias imprevisibles. Se espera una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU en las próximas horas.
