
En un mensaje televisado, el líder supremo de Irán, Alí Khamenei, advirtió que una intervención militar de Estados Unidos causaría “daños irreparables” y aseguró que Irán “nunca se rendirá”, en respuesta a los ataques israelíes contra instalaciones nucleares y militares en Teherán.
Durante la noche del miércoles, Israel bombardeó sitios clave de producción de centrifugadoras de uranio. Irán respondió con una ofensiva limitada de proyectiles, elevando la tensión en Medio Oriente. Donald Trump, presidente estadounidense, evalúa proporcionar armas avanzadas a Israel para destruir completamente las plantas nucleares iraníes.
Khamenei rechazó cualquier “rendición incondicional” y calificó la ofensiva como una amenaza directa a la soberanía iraní. Las autoridades de Teherán advirtieron que una intervención estadounidense podría desatar una “guerra total” en la región.
Hasta el momento, los ataques israelíes han provocado al menos 585 muertes, incluyendo 239 civiles, según reportes de organizaciones de derechos humanos. Las represalias iraníes dejaron al menos 24 fallecidos en Israel.
El conflicto ha provocado caos en Teherán: comercios cerrados, filas de vehículos por combustible y congestión en las salidas de la ciudad. Mientras tanto, Irán insiste en que continuará enriqueciendo uranio con fines pacíficos, aunque ya alcanza el 60%, cerca del nivel armamentístico.
