
La NASA confirmó que la Presa de las Tres Gargantas, en China, ha generado un desplazamiento del eje de la Tierra y un alargamiento minúsculo de los días. El colosal embalse contiene hasta 39.300 millones de metros cúbicos de agua, acumulados a gran altitud sobre el nivel del mar. Esta redistribución de masa afectó el equilibrio del planeta.
Expertos del Centro de Vuelo Espacial Goddard estiman que el eje se desplazó dos centímetros y los días se alargaron 0,06 microsegundos. Si bien es un cambio imperceptible para la vida diaria, representa un efecto geofísico medible que ejemplifica cómo ciertas construcciones humanas pueden influir a escala planetaria.
El fenómeno se explica a través del momento de inercia. Así como un patinador gira más lento al extender los brazos, la Tierra también se ralentiza cuando su masa se aleja del eje de rotación.
Construida entre 1994 y 2012, la represa produjo enormes beneficios energéticos y económicos, pero también provocó la reubicación forzosa de 1,3 millones de personas y transformó 600 kilómetros del río Yangtsé. La comunidad científica advierte que este tipo de obras deben evaluarse también por sus impactos globales.
El caso plantea un nuevo debate sobre los límites entre desarrollo humano y equilibrio natural del planeta.
