
Vivir más y mejor no requiere fórmulas mágicas ni rutinas imposibles. Así lo aseguran especialistas consultados por The New York Times, quienes proponen cinco cambios simples y sostenibles para personas con agendas exigentes que desean envejecer con salud.
1. Moverse más, aunque sea poco. Solo cinco minutos diarios de caminata rápida pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
2. Priorizar el descanso. Dormir bien es tan importante como alimentarse. La clave está en mantener horarios regulares, incluso los fines de semana.
3. Hacer pausas para respirar. Practicar mindfulness o respiración consciente por dos o tres minutos al día ayuda a reducir el estrés crónico, un factor que acelera el envejecimiento.
4. Comer con intención. No se trata de seguir dietas estrictas, sino de evitar alimentos ultraprocesados y sumar más frutas, verduras y legumbres.
5. Conectarse socialmente. Las relaciones positivas tienen un gran impacto en la longevidad. Un mensaje o llamada breve puede marcar la diferencia.
Dudley Lamming, experto en envejecimiento de la Universidad de Wisconsin-Madison, advierte sobre la ansiedad que generan las rutinas complejas. En cambio, propone acumular pequeños hábitos. Linda Ercoli (UCLA) y Sara Espinoza (Cedars-Sinai) coinciden: la constancia de acciones mínimas supera la perfección inalcanzable de los regímenes virales.
