
Italia desplegará un imponente operativo de seguridad para el funeral del papa Francisco, fallecido el lunes a los 88 años. El dispositivo incluye aviones de combate Eurofighter, un moderno destructor en las costas de Fiumicino y cerca de 4.000 policías en funciones, entre ellos francotiradores y expertos en explosivos. El evento, que se celebrará este sábado en la Plaza de San Pedro del Vaticano, reunirá a 50 jefes de Estado, 10 reyes y 130 delegaciones de todo el mundo.
Entre los líderes presentes estarán Donald Trump, Javier Milei, Emmanuel Macron, Luiz Inacio Lula da Silva, Volodímir Zelensky y Ursula von der Leyen. Por ello, se establecerán zonas de exclusión aérea, controles reforzados en aeropuertos y estaciones, y sistemas antidrones de última generación.
Francisco será sepultado en la Basílica de Santa María La Mayor, en una tumba sencilla marcada con su cruz pectoral en plata. El financiamiento de los arreglos funerarios será cubierto por una donación anónima, tal como lo dejó dispuesto el pontífice en su testamento.
Miles de fieles ya han rendido homenaje en la Plaza de San Pedro, donde el ataúd permanece expuesto. El mundo se prepara para despedir a un Papa que marcó época con sencillez, cercanía y firmeza espiritual.
