
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió su amenaza e impuso un arancel adicional del 10% a los productos chinos, provocando caos entre empresarios y comerciantes.
Uno de los afectados es Logan Vanghele, dueño de una pequeña empresa de iluminación para acuarios, quien intentó frenar la llegada de un cargamento valorado en 120.000 dólares para evitar pagar 25.000 en impuestos. “Estoy haciendo una jugada desesperada de último minuto”, afirmó.
Aunque Trump suspendió por un mes los aranceles a Canadá y México tras compromisos de mayor seguridad fronteriza, mantiene la presión sobre China, amenazando con un nuevo 10% adicional.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, confirmó que habrá aranceles para México y Canadá, aunque aún se negocia la cifra exacta. Mientras tanto, empresarios y gobiernos afectados buscan alternativas para sortear el impacto económico de las medidas.
